Desconocido
47 x 36 x 2,5 cm
La obra intervenida es un óleo sobre lienzo que representa un paisaje marino desde una perspectiva frontal, dominado por un cielo denso y amenazante que se cierne sobre una franja de playa y mar en calma. El lenguaje plástico, marcado por empastes gruesos y una pincelada decidida, sugiere una ejecución contemporánea, posiblemente de mediados o finales del siglo XX, en la línea de una estética expresionista centrada en la subjetividad del paisaje.
El cromatismo está cuidadosamente equilibrado: los ocres rojizos del acantilado contrastan con los fríos azulados del mar y la atmósfera, generando una tensión visual coherente con la intensidad emocional del conjunto. El uso del empaste como recurso expresivo dota a la obra de una fuerte presencia matérica, en la que el gesto pictórico es tan relevante como la escena representada. La vegetación y las formas costeras están resueltas con manchas densas de color, reforzando una visión directa y visceral del entorno natural.
Desde el punto de vista técnico, la obra presentaba diversos problemas de conservación: acumulación de suciedad superficial, levantamientos de capa pictórica en las zonas de mayor acumulación de materia, grietas en bordes, y antiguas intervenciones no documentadas con materiales no compatibles. El soporte también mostraba leves deformaciones por tensiones mal distribuidas.
La intervención se planteó desde criterios de mínima intervención, compatibilidad de materiales y reversibilidad. El proceso comenzó con una documentación fotográfica y un análisis estratigráfico, seguido de la consolidación puntual de empastes desprendidos mediante adhesivos reversibles aplicados por inyección capilar. La limpieza se realizó en dos fases: primero mecánica en seco con herramientas de precisión, y luego química controlada mediante soluciones tampón, tras pruebas de solubilidad sobre zonas discretas.
Las lagunas fueron reintegradas utilizando riggatino con acuarela sobre base neutra, sin alterar la lectura visual ni la textura original. La protección final se realizó con barniz sintético estable a la luz, aplicado según las necesidades de saturación y conservación.
El resultado conserva y potencia la fuerza expresiva de la obra, respetando su pátina original y reforzando su valor como testimonio plástico de una sensibilidad pictórica íntimamente ligada al paisaje marítimo, desde una mirada emocional y contemporánea.